jueves, 28 de julio de 2011

Pasajero

A veces le preguntan por que está ahi.
"Una estafa" dice. "Engañé a mucha gente. Les dije que iban a ganar autos con la condición de que estos tuvieran publicidad. Nunca hubo autos, robé sus inversiones."

Algunos se rien.
Algunos preguntan si lo que ofrecía eran autos de verdad.
Reliquias de un tiempo más cómodo.
"Esa si sería buena publicidad. Todos miran cuando un auto pasa. Pero es bastante increible que por poco dinero y un poco de publicidad uno consiga un auto."
Decían los de ciertas épocas, donde los vehiculos personales habían dejado de ser opciones viables. Grandes vehiculos, quizas como camiones, llevaban a la mayoría de la gente a los complejos. Los complejos eran algo más dificil de entender, pero finalmente eran una especie de comuna. Habitaciones y trabajos y lugares donde abastecerse; a veces sin mucha distinción unos de otros.

¿Cuanto tiempo ha pasado? a veces se pregunta, y aunque sabe que es imposible que sea el tiempo de salir, las cosas han cambiado tanto que parece como si fuera otro mundo. Es un tiempo donde su crimen no parece algo creible, y eso le parece una razón suficiente para que su encierro sea injusto.

Pero aún ni siquiera ha sido llamado. Falta aún para llegar al primer tercio de los años. ¿Que ocurre si cambian el calendario? El mundo ha cambiado suficiente.

Cuantos años llevas aquí, le preguntan a veces.
Años. Ya no sabe exactamente cuanto. En un tiempo olvidará cuanto tiempo le queda, volverán a cambiar de prisión, sus expedientes se perderán. Quizas una invasión de otro pais haga que maten a todos los presos, para ahorrar costos al nuevo gobierno.

Todos los que han entrado y salido han hablado de una posible guerra con un pais vecino, con un pais distante, pero nada ha pasado o nada se ha visto. No desde acá.

Nunca pensó vivir más que su condena, pero el tiempo ha pasado, y esta nueva esperanza le da miedo.

Y el mundo ya no es su mundo, hace mucho tiempo.

domingo, 24 de julio de 2011

Nuevas Razones

Esta vez hay nuevas razones para que mi casa sea un punto de reuniòn.
Cuatro meses han pasado desde que vivo solo y no se veía ni una sombra de la gloria del tiempo de las luciernagas, donde mi casa era un lugar para todos.
Claro, ahora es diferente. No es un lugar donde "el grupo" se junta cada dos o tres semanas, en parte porque "el grupo" ya no existe. Grandes amigos se convierten en apenas conocidos, pero con una sombra de lo que fueron que hace que las cosas sean feas.

Pero ultimamente mi casa ha recibido gente. No hablamos tanto. No van a haber muchas personas que se hagan amigas de las otras. Pero nos entretenemos. Y de eso se trata todo. O la mitad, al menos.

Me acuesto hoy un poco más temprano, con el cuerpo cansado, y la satisfacción de estar haciendo lo que quiero en casi todas las areas que me importan.

lunes, 18 de julio de 2011

Siento que viene

que se acerca,
ese tiempo donde vuelvo a escribir de la novela.

Ese tiempo donde vuelvo a estudiar cosas.

Donde vuelvo a llenarme de actividades que no paran y no se conectan

y veo gente, y veo gente.

Siento que vuelve el tiempo de estar solo.

viernes, 15 de julio de 2011

El llanto y rechinar de dientes.

En realidad las cosas no son tan malas. Después de las trompetas y la gente elevandose a los cielos, las cosas no están mal. Hubo un breve momento donde algunos intentaron tomar a otros por la fuerza, quizas iniciar una banda del postapocalipsis. Pero los que nos quedamos no podemos morir.

Mi unico verdadero deseo, cumplido. Soy inmortal, y no envejeceré más.

Poco despuès de la crisis, las cosas volvieron a la normalidad, y luego las consecuencias de no morir hicieron que las cosas cambiaran. Uno se procura su comida y todo está bien hasta que necesita volver a comer.

La verdad, esto es mucho mejor que como nos imaginabamos el cielo. Y sin embargo, es tan evidente, por lo que vimos durante el arrebatamiento, que lo que perdimos es tanto mejor.

lunes, 4 de julio de 2011

Elemental!

El segundo bosquejo jugable de elemental está listo, con cartitas más bonitas.

Se supone que en el futuro el tablero va a cambiar, y todavía tengo que hacer la escala de puntos de reputación total que gatilla los eventos, pero ya está listo y es jugable.

Este domingo, si todo sale bien.

La vida se mueve como miel sobre hojuelas.

Not much, but sweet.

viernes, 1 de julio de 2011

Trampas

en general hay trampas que uno mismo se pone para no hacer esas cosas que queremos hacer.
"ella me quiere más de lo que yo la quiero, debemos terminar"
"si hago eso me estaría traicionando"
"para que?"

y otras cosas así. Podré pensar en más cuando el tiempo pase.

Pero a pesar de que he aprendido a saltar por encima de varias, y de reconocer muchas, todavía no se como lo hace esa gente que se lleva mujeres de la disco y no sentir "ojalá que no me robe cuando esté dormido".

martes, 21 de junio de 2011

De afuera

es como me veo en algunos recuerdos. de encima a veces, desde una perspectiva en que no están las fotos.

Siempre había pensado que eran recuerdos falsos, recomposiciónes como en un cine de la memoria que usa las viejas fotos de la casa y las anedotas de los mayores para montar movimiento. Quizas en algunas ocasiones eso pasa y se mezcla cn los recuerdos y se arma algo que es un poco de las dos. Pero el otro dia me acordé (aunque ahora no me acuerdo) de un grupo de memorias que no le he contado a nadie. No traumas, por que piensan en traumas. Memorias random, en las que me veo de afuera y que no he comentado.

Hay algunas weás vergonzozas o secretas, pero no son esas de las que hablo. La mayoría de los recuerdos de chico o fueron transformados en eso o no son recuerdos o algo les pasó y me veo de afuera.

Recordé hoy en el trabajo que cuando llamaba a mi papá a su oficina de puerto montt, y el estaba trabajando en santiago, se demoraban en comunicarme y luego sonaba como si hubieran puesto dos telefonos enfrentando el audifono con el microfono.

No se por que era así. Era el tiempo en que los carriers hacían publicidad en los estelares, en que los celulares necesitaban una maleta (maletita) para llevarse, y quizas era mejor llamar a esa oficina. La voz de mi papá tan lejano se escuchaba lejana y lenta. No me acuerdo de que hablabamos. No me acuerdo donde estaba puesto el teléfono en ninguna de las 2 casas de puerto montt. No me acuerdo desde donde me veo. Es solo la impresion de dos teléfonos en 69 en una oficina llena de barriles de aceite, y un papá y un hijo hablando lejos y sonando como si estuvieran lejos.

Y cuando esa impresión te pega en un instante. Bueno. Uno trata de contarla. Aunque sea dificil.